jueves, 15 de octubre de 2009

La Paz Multifaceticas Virtudes





Siento un llamado del viento de lo más profundo de tus sueños donde se manifiesta tu energía, un primer impacto estallido de emociones revela el misterio que depara tus calles.


Al son rodante de las montañas se esconde tu guardián firme y cauteloso con un manto que te cubre y que te protege y en el infinito se expresa un reciproco homenaje.

Y allí en lo profundo de de tu alma se levanta el progreso de tu pueblo revolucionario.

Donde corren y recorren los protagonistas de tu loado nombre los protagonistas de paz que en su sencillez buscan alcanzar la cima,

La Paz, ciudad que consiente al viajero, caricias y ternura en las quebradas penas y dolor en sus callejuelas

3600 no limitan las glorias ni el coraje de tus guerreros, ni en las noches descansa el anhelo de algún día alcanzar el cielo

“Nadie puede negar que La Paz es una ciudad andina y como tal subsistirá. Así nos lo asegura el espíritu rector que habita la montaña. Esta ciudad no se vera desvirtuada no dejara de ser lo que es. No morirá” Jaime Saenz 1921 - 1986








domingo, 11 de octubre de 2009

UN POCO DE HISTORIA

El qati – qati, es una cabeza que camina por el aire produciendo un ruido parecido al chirriar de los goznes de una puerta cuando se abre o se cierra (criac, criac), traducido literalmente, qati qati, quiere decir que persigue, cuando se pega y no se desprende. El qati- qati, se llama también “Uma – phawa”. Se hace presente en las noches y se posa en los techos de las casas, de los hombres malos, de los maldicientes, de los adúlteros, de los incestuosos. El qati- qati es la cabeza humana que camina chorreando sangre y clamando castigo para el homicida; es la voz de los machulas que hace temblar a los hombres que se apartan de los preceptos y normas. Cuando un Kallawaya es amenazado de muerte, la amenaza no le intranquiliza; el amenazado contesta que el qati – qati se encargará de vengar su muerte. El UMA PHAWA, "es por otra parte como la justicia divina que se erige dentro del corazón humano, para torturar al criminal, por su mal proceder, es algo así como el remordimiento constante de la conciencia ejercitada desde afuera y que presiona hacia el fuero interno de los hombres incitándolos a obrar siempre el bien".

El Uma – phawa, es el ojo de la providencia que siempre está vigilante para proceder a las malas acciones.